Heráclito
10-08-2025, 08:25:15
Una acotación. Hay una parte del electorado, emocional o independiente que ante el desastre petrista votará en contra de cualquiera del Pacto Histórico en segunda vuelta, sin atender partidos o dirigentes de centro o de derecha. Por eso se confía que lo de Petro y su gente sea historia a partir de 2026 y regresen con su ineptitud, corrupción e ideología a la oposición.
La pregunta que hay que hacer
Como en 2022, esta elección será entre el petrismo y el antipetrismo. Eso implica una toma de posturas.
Thierry Ways
La semana del último 7 de agosto de Gustavo Petro en la Casa de Nariño se sintió como el inicio de una cuenta regresiva. El Presidente presentó un balance de sus primeros tres años: cifras debatibles, presentación amañada de la información y apropiación de procesos históricos como si fueran logros de su gobierno. Nada nuevo. El discurso, sin embargo, fue más coherente que otros recientes, prueba, quizás, de que el Gobierno está afinando su narrativa para la recta final.
Mientras tanto, la oposición celebraba que “ya solo faltan doce meses”. Las marchas de apoyo a Álvaro Uribe, con una participación nutrida en varias ciudades, demostraron que el uribismo está más vivo de lo que muchos pensaban. En Bogotá, la lluvia no impidió una concentración numerosa y espontánea, sin el respaldo de la chequera y la nómina del Estado, con las que sí cuenta el Gobierno para sus comparativamente ralas convocatorias.
El menú de candidatos para 2026 es un álbum Panini de unos 70 aspirantes, varios de ellos desconocidos para el grueso de la ciudadanía. La mayoría no sobrevivirá al primer trimestre del próximo año, para cuando encuestas y desistimientos reduzcan la lista a un puñado de opciones reales. Lo importante no es el número de aspirantes hoy, sino cómo quedará configurada la oferta electoral cuando se inicie la campaña de verdad.
Ese proceso de decantación implica unas tomas de postura difíciles. Esta elección, como la segunda vuelta de 2022, será un choque entre petrismo y antipetrismo, que no es un calco exacto de la dicotomía izquierda-derecha. Existe, por ejemplo, centroizquierda antipetrista. Todos los aspirantes, hasta quienes profesan no ser ni lo uno ni lo otro, tendrán que definirse con relación a esa disyuntiva.
Los tres grandes bloques ideológicos –izquierda, centro y derecha– escogerán a sus candidatos definitivos en las consultas de marzo. Puesto que las encuestas le dan una favorabilidad a Petro de entre el 30 % y el 40 % –pero no más–, es trivial afirmar que una eventual victoria en la primera vuelta, y por supuesto en la segunda, dependerá de una alianza entre dos de los tres bloques.
"Lo importante no es el número de aspirantes hoy, sino cómo quedará configurada la oferta electoral cuando se inicie la campaña de verdad"
El petrismo, entonces, buscará convencer a los electores de centro de que es mejor para el país un “petrista razonable” que un gobierno de derecha. Para ello se valdrán de una iniciativa como la del ‘Frente Amplio’ que promulga el precandidato Roy Barreras: un petrismo diluido, que no espante al votante situado en la mitad del espectro. Una estrategia similar les dio la victoria en 2022, cuando Petro se hizo pasar por más moderado de lo que realmente es para atraer al centro. Al poco tiempo fue evidente que esa moderación era una estratagema. Pero el centro ya había mordido el anzuelo; y esta vez podría volverlo a morder.
Por eso, la pregunta que hay que hacerles a los candidatos que aspiren a convencer al otro bando, el electorado antipetrista, es si están dispuestos a apoyar a alguien de otro bloque político. ¿Estaría un candidato de centro dispuesto a respaldar a uno de derecha a fin de derrotar al Pacto Histórico? ¿Aceptaría una figura de derecha apoyar a un centrista? Mencionemos algunos nombres, solo a título de ejemplo: ¿Sergio Fajardo se imagina respaldando a Vicky Dávila o Germán Vargas con tal de impedir un segundo ciclo de petrismo? ¿María Fernanda Cabal o Abelardo de la Espriella estarían dispuestos a apoyar a Fajardo, Oviedo o Galán si la candidatura de uno de ellos resulta ser más viable? Esas posiciones deben conocerse antes de las consultas, para saber por quién votar.
La tensión que produce la simple presencia de esos nombres en el mismo párrafo anuncia lo incómodas que serán esas preguntas. Pero quien no sea capaz de responderlas en afirmativo no puede representar el voto antipetrista.
Fuente: El Tiempo
Rafa Bohórquez
10-08-2025, 08:45:22
El peor presidente que hemos tenido