PDA

Ver la Versión Completa Con Imagenes : Unos encuentros en la ofi


Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
efinox
22-06-2025, 05:08:18
Esto es de hace un par de años (2 o 3 cuando mucho) que hasta ahora vengo a contar por cualquier lado.

Resulta que un día entró una chica nueva a un lugar donde yo trabajaba. La pelada era sociable pero también un poco introvertida pero digamos que tenía una buena personalidad. Físicamente es muy simpática, tenía su propio estilo (en ese momento era, no se si todavía lo sea) alternito, pequeña, y delgada. No flaca flaca, solo delgada. Siempre usaba ropa un poquito holgada, aunque una que otra vez se ponía blusas medio ajustadas que le pintaban una buena silueta de cuerpo, incluso hasta un poco aspecto de extranjera tenía. Bueno, el tema es que después de varios meses en los que se adaptó, cayó muy bien en el grupo y demás, ella y yo creamos una relación laboral chévere, la ayudaba en lo que necesitaba o pedía, todo de manera muy transparente y profesional y eso nos llevó a hacer, digamos, algo de "amistad". Yo en un punto empecé a sentirme muy a gusto con eso y creo que el tema era mutuo, pero hasta ahí nada había pasado. Un día me tocó quedarme por trabajo acumulado y ella aprovechó para quedarse también. Estabamos los dos solos en una oficina pequeña y yo no tenía en realidad mayores intenciones que terminar lo que estaba haciendo aunque valoraba mucho la compañía pa pasar el rato trabajando un poco más ameno. En medio de eso ella me dice que hacía días estaba pensando en contarme algo y quería aprovechar ese momento para hacerlo. La pelada me confesó que se sentía muy bien con como nos tratabamos, como hablabamos y demás y que había empezado a gustarle y yo pues en realidad también me sentía muy a gusto aunque no tenía intenciones de nada, honestamente. Ella me pregunta que si me podía dar un besito (lo dijo así en pequeño, como con pena jajaja) y pues le conteste que si. En principio fue un piquito, así como cuando uno jugaba a la botella y ponían esa "penitencia" (nunca me pasó en realidad jajaja) y listo. Le sonreí y ya está. Luego le di uno yo y ella sonrió. Luego, nos dimos un tercero y ese fue el comienzo de todo: nos empezamos a besar como si fuera algo que habíamos estado esperando durante tanto tiempo, unos besos que empezaron como de libreto de novela ajajja y luego se pusieron salvajes y bastante húmedos. Empecé a sentir sus exhalaciones cálidas, ya no era solo los labios moviendose sino también las lenguas involucradas, se notaba como quería besarme esa muchachita jajajaj y se había contenido durante mucho tiempo. Empezó a morderme los labios y yo le respondía los mordiscos suavemente pero con ganas, ella tomaba un respiro de medio segundo y me miraba a los ojos mientras se mordía los labios en purita señal de deseo y eso me prendía HORRIBLE jajajaj. En ese punto ya yo tenía la verga palpitandome pero me estaba conteniendo muchísimo para no pasar a otra situación. así estuvimos un rato que, pudo no ser mucho tiempo, pero para mi fue larguísimo y delicioso, hasta que terminamos de besarnos y ella se puso de espaldas a mi y la abracé como si fuesemos tremenda pareja jjaajaj.

Al día siguiente, creo que ambos sabíamos que ibamos a repetir y esta vez, decididamente nos quedamos hasta cuando no hubo más nadie. Aplicamos la de "mira esto no puede pasar de nuevo" antes de darle "cierre" dandonos otro pico que obviamente no cerró nada sino que nos llevó a otra sesión de besos loquisima. Luego, ella derrepente tuvo la ocurrencia de pedirme que le besara el cuello (como que tenía rato que no le hacían eso o era algo que definitivamente sabía que la ponía más arrecha y quería que yo le ayudara) y cuando lo hice soltó un gemido que fue lo que me terminó de enloquecer. yo le besaba la parte de arriba de la clavícula y esa pelada soltaba unos gémidos cálidos y a veces intentaba gemir más fuerte pero le daba pena que nos escucharan (aunque no había nadie y lo peor es que NO HABÍA NI CÁMARAS jajajaj), yo muy respetuoso le pregunté que si quería que le tocara las tetas y ella solo asintió a lo que yo respondí metiendo la mano debajo de su camiseta y agarrandole unas teticas que no eran muy grandes pero cabían perfectamente en mi mano. Luego después de tanto tocar, le volví a preguntar esta vez si quería que las tocara pero con mi boca y esta vez no asintió sino que se subió el bra y dejó ver esas teticas pequeñas, redondas, paraditas y unos pezones rosaditos casi blancos que practicamente se fundían con su color de piel blanquísima y que aun estando paraditos sentia que con cada lenguetazo y mordisco que le pegaba se paraban mucho más. ella gemía, se mordía los labios, me miraba con unas ganas y un deseo que me ponían loco en el momento. Recuerdo que estabamos sentados cada uno en una silla y nos pusimos de pie, ella me llevó a la pared y se puso de espaldas, tal vez quería sentirse sometida (?) y me dijo que "le gustaba que yo era muy respetuoso pero quisiera que no lo fuera tanto" y que le tocara las nalgas. Recuerdan lo de la ropa? bueno, no voy a decir que se la quité pero lo que ella usaba no le hacía justicia ni a las tetas, de las que ya hablé, ni al culito que se mandaba. Ella era pequeña y delgada pero los pantalones que usaba le escondían un señor culazo, pequeño, si, pero grande en proporción de su tamño, redondo, bastante jugoso y al parecer otra zona que la encendía. Le puse una mano en una nalga y ella me tomó la otra y se la puso en la otra nalga. Los besos en ese punto ya no dejaban solo nuestras bocas húmedas jajajaj por lo menos yo sentía como se me deslizaba la verga de lo baboso que tenía esa sesión de roces. Ella mientras me besaba me tocaba por encima del pantalon justo donde tenía el bulto y eso la arrechaba más a ella, quien en ese punto ya no me parecía ni introvertida ni tímida como había sido al principio cuando entro ajajjaj Así, de nuevo, terminamos otro día de toqueteos intensos mientras las sillas y los escritorios nos escuchaban.

El tercer día se repitió todo, fue un poco más corto en realidad, pero me llamó mucho la atención que la noche anterior ella tenía unos pequeños vellitos alrededor del pezón y esta vez se los había quitado (cuanta dedicación jajajaj!!!)y se puso un bra más delgado como de encajes y esas cosas que hacen a las mujeres sentirse sexis. Total que esta vez le volví a chupar esas tetas, ya totalmente "lisas" tenían un sabor magnífico. Obvio la teta no sabe a nada pero es como el agua fría, a todos nos gusta, y de verdad que la sensación de mi lengua recorriendo esos senos sin un solo vellito era lo mejor. De nuevo nosotros sentados, esta vez ella, como pudo se acomodó encima mío y empezó a moverse como si estuvieramos culeando de verdad (todo siempre fue con ropa, lo que se dice bluyinear ajaja) y yo la verdad no esperaba que se moviera tan bien, creo que subestimé su juventud y posiblemente podía tener ya unas buenas experiencias sexuales. El asunto es que lo hizo TAN bien, rozaba con tanta fuerza mi verga con su entrepierna que me hizo venir. Ella me preguntó con naturalidad si ya había acabado y lejos de frustrarse e seguía besando. Yo estuve a punto de pedirle que se bajara el pantalón, se subiera en una de las mesas y abriera un poco sus piernas para comerme su vagina que me imagino en ese punto debería ser un río, pero me contuve, siento que estabamos pasando una línea delicada, además que de la arrechera hasta habría tenido el impulso de penetrarla (antes de venirme, obviamente), pero no pasó más de ahí.

El último día de todo esto empezamos con lo mismo, pero al final, la lleve a su casa y cuando estabamos en el carro, ella después saber que me había hecho venir, el día anterior, me preguntó entre dulce, inocente y ganosa, si quería tocarla. Ella se desabrochó y bajó solo un poco su pantalón para yo poder meter la mano dentro de su panty y cuando lo hice fue posiblemente una de las pocas veces que he sentido TANTA humedad en un chocho. Lo que estaba mojada era de otro planeta, los dedos se me deslizaban tranquilamente ahí encima de su clítoris como si fuera gelatina derritiendose en una bandeja y parecía que cada toque era como activar un botón que hacía que saliera más de su humedad. Yo le respondí a eso preguntadole si me quería tocar e hice lo mismo: me desabroché el pantalon, bajé mi corredera, mi pantalón un poquito y ella puso su mano ahí y empezó a tocarme la cabecita con sus dedos, me acariciaba muy suave, delicadamente, se notaba que lo quería disfrutar, estaba tan extasiada con lo mojado que me tenía como yo lo estaba con lo mojada que estaba ella. A veces incluso sentía que el clitoris le palpitaba y los movimientos que le hacia la hacían retorcer, tocarse las tetas y seguir gimiendo con ganas de pedirme seguramente que, por fin, entrara en ella. Sin embargo yo pensaba mucho en que no podía ni debía hacerlo y pues bueno, nunca pasó. Al fin esos toques calientes en el carro, mi mano en su vagina y mis dedos repletos de sus jugos y calentura y su mano acariciandome la verga que estaba que se me explotaba fue lo último que hicimos. Me entró una llamada y debía irme a casa. No volvimos a tener más encontrones y si bien la relación laboral siguió normal, ni más seguimos el jueguito.

Pero debo decir que es posiblemente una de las experiencias más candentes que he tenido.

Espero no haberlos decepcionado puesto que nunca entré en ella jajajaj pero quería compartir esta experiencia que sin duda me marcó bastante, por las circunstancias.

Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
! Master !
22-06-2025, 06:50:07
Gracias por compartir.

Mike111823
27-06-2025, 18:19:42
Buena historia!