Heráclito
31-05-2025, 08:53:55
Un paro nacional lánguido debilita la amenaza de Petro con la calle
por Edgar Quintero Herrera y Brian Niño Reyes
Mayo 29, 2025 6:56 pm
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El cabildo abierto en Bogotá
El gobierno Petro y las organizaciones sociales afines no lograron llenar las expectativas de lo que llamaron un “paro nacional”, el inicio de una “huelga generalizada” tras el hundimiento de la primera consulta popular. Eso lo demuestra la baja convocatoria de las movilizaciones registradas en Bogotá y otras ciudades del país, además de otros instrumentos, como el del cabildo abierto, que también contaron con una baja participación.
El paro se citó para dos días, y su poder de convocatoria fue bajando. El gobierno empezó a desmarcarse de unas movilizaciones que el presidente Petro promovió abiertamente, como también lo hicieron los ministros del Interior, Armando Benedetti, y del Trabajo, Antonio Sanguino.
En esta ocasión, el gobierno no trabajó a fondo, en coordinación con las organizaciones sociales, para mostrar fuerza en la calle, como sucedió en los primero de mayo de este año y del año pasado. Otro indicio que demuestra que las manifestaciones espontáneas, de ciudadanos reclamando por sus derechos, tampoco están del lado del gobierno, como lo sueña Petro.
¿Por qué importa?
Era la primera gran manifestación convocada por el gobierno y sus organizaciones sociales afines tras el hundimiento de la primera consulta popular. El objetivo del nuevo ciclo de movilizaciones lo trazó el presidente Petro desde Barranquilla, donde aumentó su confrontación en contra de los congresistas que votaron No al mecanismo de participación.
“La oligarquía tiene que saber que debe enfrentar al pueblo. No nos obliguen a lo imposible porque haremos lo imposible”, dijo el presidente.
Con el paro, el presidente Petro pretendía volver a encender el espíritu del paro de 2021, e iniciar un nuevo ciclo de movilizaciones para sustentar que entre sus herramientas para presionar al Congreso tiene un pueblo movilizado y politizado a su favor. No lo logró. Sobre todo porque sigue sin sumar a personas por fuera de las organizaciones tradicionales de izquierda, la clave del éxito del estallido social del 2019 y 2021.
En las ciudades principales, como Bogotá, el grueso de los asistentes eran personas de los grandes sindicatos, como la CUT y Fecode, trabajadores públicos sindicalizados y militantes de izquierda que suelen acompañar este tipo de manifestaciones.
De hecho, las manifestaciones ciudadanas más espontáneas en el paro fueron de rechazo contra los bloqueos de encapuchados en algunas ciudades.
Tras la flaqueza del paro, el gobierno empezó a desmarcarse de su convocatoria, advirtiendo que esa responsabilidad estaba en manos de las organizaciones sociales, y que se trataba de una manifestación autónoma. Un argumento que contradice la promoción abierta que hicieron el presidente Petro, varios de sus ministros y pesos pesados del Pacto, quienes estuvieron en el evento de la Universidad Pedagógica en el que las organizaciones afines al petrismo lo convocaron.
Las claves de lo que pasó
En Bogotá, el paro nacional fue modesto y con una baja convocatoria. El jueves, el principal punto de concentración, en el parque nacional, tuvo menos asistentes de lo habitual, como pudo corroborar La Silla. Eso luego se tradujo en una Plaza de Bolívar lejos de estar llena, y que no contó con la presencia del presidente Petro, como en otras manifestaciones promovidas por el gobierno.
El panorama fue similar en otras ciudades. Durante el segundo día de paro se registraron 101 manifestaciones a nivel nacional. La gran mayoría fueron pequeñas concentraciones en diversos municipios del país. Las manifestaciones transcurrieron de manera pacífica y no se presentaron enfrentamientos.
Cali fue la ciudad donde mayor número de manifestantes se presentaron, en especial durante el primer día de paro. Según reportó El Espectador, alrededor de 8.000 personas participaron de las marchas en esa ciudad. Esto contrasta con los pocos grupos de personas que salieron durante el segundo día.
En Manizales, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Pasto y otras ciudades se presentaron marchas, pero no multitudinarias.
El gobierno se empezó a desmarcar del paro en medio de la baja convocatoria. “Ninguno de nosotros podemos convocar a las huelgas”, dijo el ministro del Interior, Armando Benedetti, el primer día del paro. Por la misma línea, el presidente Petro se desmarcó de la convocatoria y dijo que los responsables eran los sindicatos y la coordinadora popular.
Sin embargo, en contra de lo que dicen Benedetti y Petro, el gobierno y la bancada del Pacto Histórico promovieron abiertamente las movilizaciones en el paro. Lo hicieron después de que se conoció una foto del chat de Benedetti preguntándole a Petro quién debería convocar la huelga y de que el mismo presidente lo haya hecho en X.
De hecho, cuando fue anunciado el paro, estuvo el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, y pesos pesados de la izquierda, como la senadora Gloria Flórez y la exministra Gloria Inés Ramírez.
Los opositores al paro se hicieron virales. En varias ciudades, ciudadanos manifestaron su inconformidad con el paro. En Medellín, “doña Beatriz” se hizo viral luego de soltar un madrazo tras decir que no iba a salir al paro a “alcahuetearle a ese hijueputa”.
En Bogotá se hicieron virales múltiples videos de los enfrentamientos ocurridos en los alrededores del Portal Suba. En ellos se ve como ciudadanos se enfrentan a los encapuchados que obstruían la vía, diciéndoles que se fueran a bloquear a otro lado porque “nosotros tenemos que ir a camellar”.
Un día antes del paro fue aprobada la reforma laboral en tercer debate. La Comisión Cuarta del Senado aprobó la ponencia mayoritaria de la reforma laboral con 14 de 15 votos a favor. La ponencia aprobada sostiene un bloque grande de lo aprobado en la Cámara de Representantes. Entre ellos, la reducción en la jornada diurna y nocturna, los recargos dominicales y de festivos, el contrato de aprendizaje del Sena, el contrato sindical y el contrato a término fijo entre otros.
El ministro Benedetti celebró el resultado como una victoria para el gobierno. Sin embargo, insistió en la posibilidad de decretar las primeras 12 preguntas de la consulta popular, en medio de una estrategia de presión que, por ahora, le está dando réditos al gobierno para sacar adelante sus promesas laborales.
El paro cerró con un cabildo abierto en Bogotá. El cabildo fue convocado en la Plaza de Bolívar y los asistentes fueron, en su mayoría, miembros de los grandes sindicatos y las organizaciones políticas cercanas al petrismo, como el Movimiento de los liberales de base. “Nunca dijimos que íbamos a desarrollar una movilización sino un paro nacional. La jornada de ayer fue absolutamente exitosa en el marco del paro”, dijo el concejal petrista, José Cuesta, justificando la baja convocatoria de las jornadas.
Lo que dicen los protagonistas
El presidente Petro se desmarcó del paro. “Una huelga no es una manifestación. La convocatoria a la huelga no puede ser más que de las organizaciones trabajadoras”, tuiteó el jueves por la tarde. También señaló a RCN Radio de desinformar por decir que el paro lo convocó el gobierno, “el paro es convocado por las centrales obreras y la coordinadora popular. Dejen de desinformar”.
Benedetti siguió por la misma línea. “Quien convoca a la huelga no es el gobierno nacional, sino las centrales obreras, campesinos y jóvenes”. Según el ministro, ellos convocaron el paro como manifestación de su descontento con las decisiones del Congreso.
Sanguino tampoco se salió del libreto. “Nosotros (el gobierno) no convocamos las movilizaciones, una cosa es apoyarla y respaldarla”. El ministro tuvo que hacer esa aclaración luego de que le preguntaran por qué había asistido a las marchas.
Los sindicatos se enfocaron en cuestionar los logros de la reforma. “Para nosotros lo aprobado en la Comisión tiene un sabor agridulce y no quedamos satisfechos. Por eso vamos a insistir en la Plenaria del Senado para que los mecanismos regresivos que le introdujeron a lo que venía de la Cámara sean retirados” dijo Fabio Arias, el presidente del sindicato más grande del país, después de alegar que varios de los artículos que salieron de la Comisión Cuarta son un “perverso invento”, como el contrato por horas.
Lo que viene
Los sindicatos anunciaron un nuevo paro para el 11 de junio. Esa fecha coincide con la recta final de la discusión de la reforma laboral en la plenaria del Senado, el último debate antes de que se vuelva ley. Las organizaciones sociales han sido más críticas que el gobierno en la ponencia que aprobó la Comisión Cuarta.
La advertencia de sacar la consulta por decreto. El gobierno insiste en que, después del 1 de junio, puede decretar las 12 preguntas iniciales porque, dice, el Senado no se ha pronunciado de fondo. Los argumentos del gobierno para cuestionar esa votación son falsos y, en caso de sacar el decreto, se debe enfrentar al examen del Consejo de Estado y la Corte Constitucional, que pueden frenarlo. Los sindicatos y los partidos de izquierda son los más entusiastas de la consulta, a la que pueden convertir en su vehículo para adelantar la campaña del 2026.
Fuente: La Silla Vacía