Elinquisidor
08-04-2025, 07:33:37
La solución de Colombia está en la violencia.
Desde su liberación del imperio español, no ha existido un solo año de paz interna en Colombia, basta con dar un repaso a la historia de nacional para ver que sus nacimiento y fundamentos están basados en la violencia justificada o no, con sentido o no, pero a la final violencia.
Durante el periodo colonial español en América Latina, la violencia en la población humana fue una manifestación estructural del sistema impuesto por la Corona, basado en la explotación, el control político-militar y la imposición cultural y religiosa. La violencia no solo se expresó en la represión directa mediante castigos físicos y ejecuciones, sino también en formas más sistemáticas, como la encomienda, que obligaba a los indígenas a trabajar en condiciones de servidumbre, muchas veces brutales. Esta estructura de dominación generó un profundo resentimiento social que desembocó en diversas formas de resistencia. Uno de los ejemplos más significativos fue la Revolución de los Comuneros en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada en 1781, cuyo inicio estuvo motivado por la creciente presión fiscal impuesta por la Corona, como los nuevos impuestos al aguardiente, el tabaco y los estancos, así como el abuso de poder de los funcionarios coloniales. La población, integrada por campesinos, criollos y mestizos, se levantó en armas en una de las rebeliones más importantes del periodo colonial, alcanzando incluso a organizar un gobierno paralelo en la ciudad de Socorro. Aunque finalmente fue sofocada, esta revuelta simboliza la creciente ruptura del pacto colonial. Durante todo el virreinato, los ciclos de violencia se intensificaron en cada intento de reforma fiscal o administrativa, provocando respuestas armadas de sectores populares que vieron en la violencia una herramienta legítima para reclamar justicia frente a un orden percibido como opresivo.
De manera que en la época de la colonia la solución final se radico en la liberación expresada en la violencia contra la corona española, todo muy bien justificado, pero a la final violencia.
La formación de la Gran Colombia (1819–1831), impulsada por Simón Bolívar como un proyecto político integrador que uniera los territorios de la actual Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá, estuvo marcada por numerosos eventos violentos tanto en el proceso de independencia como en los años posteriores de consolidación republicana. Las campañas militares para expulsar definitivamente a los españoles, como las batallas de Boyacá (1819) y Carabobo (1821), implicaron un alto costo humano y fueron seguidas por represalias contra quienes eran considerados realistas o traidores a la causa. Sin embargo, la violencia no cesó con la independencia; al contrario, se intensificó con las luchas internas por el poder. La fragilidad del nuevo Estado quedó evidenciada en los enfrentamientos políticos entre centralistas, liderados por Bolívar, y federalistas, encabezados por Francisco de Paula Santander, vicepresidente y líder influyente del ala liberal. Las tensiones culminaron con el intento de asesinato contra Bolívar en 1828, conocido como la “Conspiración Septembrina”, tras lo cual el Libertador asumió poderes dictatoriales y ordenó severas represalias, incluyendo la condena a muerte de Santander, quien fue finalmente exiliado gracias a presiones internacionales. Este episodio refleja cómo la violencia política fue instrumentalizada no solo para enfrentar enemigos externos, sino también para eliminar opositores dentro del mismo proyecto republicano, lo que contribuyó al colapso definitivo de la Gran Colombia en 1831.
Algunos de los eventos de esa época fueron:
1. Ejecución de José Antonio Galán (1782) – Socorro, Santander
Tras la sofocación de la Revolución de los Comuneros, Galán fue capturado y brutalmente ejecutado. Su cuerpo fue descuartizado y sus restos fueron enviados a distintas localidades para ser exhibidos públicamente como castigo ejemplar (Tovar Pinzón, 2001).
2. Conspiración de los Pascuales (1794) – Cartagena
Un movimiento liderado por esclavizados que planeaban asesinar a sus amos y tomar el control de la ciudad. La conspiración fue descubierta y sus líderes fueron torturados, ejecutados públicamente y sus cabezas exhibidas en las calles (Meisel Roca, 2010).
3. Asedio y Toma de Cartagena (1815)
Durante la Reconquista española, el general Pablo Morillo sitió la ciudad durante más de tres meses. Miles murieron de hambre, enfermedades o fueron ejecutados sumariamente tras la caída de la ciudad. Fue una de las represalias más atroces del periodo (Bushnell, 1993).
4. Ejecución de Policarpa Salavarrieta (1817) – Bogotá
La heroína independentista fue detenida y fusilada públicamente por las autoridades realistas. Su ejecución, a los 22 años, se convirtió en símbolo de la represión ejercida por el régimen colonial durante la Reconquista (Arciniegas, 1984).
5. La "Pacificación" de Santa Fe (1816–1818 )
Durante el periodo de la Reconquista, decenas de patriotas fueron ejecutados en Bogotá bajo órdenes de Morillo y del Tribunal de Purificación. Se realizaron fusilamientos, torturas y confiscaciones masivas de bienes a familias criollas (Bushnell, 1993).
6. Batalla del Puente de Boyacá (1819) – Boyacá
Aunque fue una victoria clave para la independencia, el conflicto dejó centenares de muertos. Tras la batalla, muchos realistas fueron ejecutados o encarcelados sin juicio (Lynch, 2006).
7. Masacre de Pasto (1822) – Nariño
Pasto era bastión realista. Tras la toma de la ciudad por las tropas de Bolívar y Sucre, se ordenaron represalias sangrientas: ejecuciones masivas de civiles, saqueos y violaciones. Fue una de las peores matanzas del proceso independentista (Bushnell, 1993).
8. Intento de asesinato a Bolívar (1828 ) – Bogotá
Conocido como la “Conspiración Septembrina”, fue un fallido atentado contra Bolívar en el Palacio de San Carlos. En respuesta, Bolívar instauró un régimen dictatorial y mandó ejecutar sin juicio a varios de los implicados, entre ellos el almirante Padilla (Lynch, 2006).
9. Ejecución del coronel José María Carbonell (1816) – Bogotá
Figura clave del 20 de julio de 1810, fue fusilado por los realistas durante la purga ordenada por Morillo. Su ejecución marcó el fin del primer periodo republicano (Arciniegas, 1984).
10. Fusilamiento de los hermanos Morales (1816) – Neiva
Miembros de una familia criolla patriota que participaron en los primeros movimientos insurgentes del sur del país. Fueron ejecutados por las fuerzas realistas como advertencia a los pobladores (Tovar Pinzón, 2001).
Entre 1800 y 1900, Colombia vivió uno de los siglos más violentos y convulsos de su historia, marcado por guerras civiles, represiones, conflictos ideológicos y luchas regionales. La transición de colonia a república no fue pacífica: el país experimentó múltiples confrontaciones entre facciones que disputaban el modelo de Estado, el poder político y el control territorial. Durante este periodo, la violencia fue una herramienta política sistemática y muchas veces legitimada como defensa de ideales.
El periodo entre 1850 y 1950 en Colombia fue un siglo atravesado por transformaciones políticas, sociales y económicas, pero también por una violencia persistente, cíclica, con múltiples guerras civiles, asesinatos políticos y enfrentamientos entre facciones partidistas. Este siglo cerró con los primeros signos de lo que luego se conocería como La Violencia, el conflicto armado bipartidista más largo de la historia colombiana.
Panorama general de la violencia en Colombia (1850–1950)
1. Guerras civiles y luchas partidistas (1850–1902)
Durante este periodo, Colombia vivió al menos ocho guerras civiles, todas marcadas por la pugna entre liberales y conservadores. Estas guerras no solo enfrentaron ejércitos formales, sino también milicias regionales, civiles armados y comunidades enteras divididas por ideologías:
Guerra civil de 1851: Estalló en oposición a la abolición de la esclavitud. Fue liderada por conservadores y esclavistas del sur del país (especialmente Pasto).
Guerra de 1860–1862: Encabezada por Tomás Cipriano de Mosquera, derrocó al gobierno conservador de Mariano Ospina Rodríguez e instauró el modelo federal.
Guerra de 1876 (la Guerra de las Escuelas): Fue una lucha entre liberales (pro educación laica) y conservadores (defensores de la educación religiosa). Muy violenta en Antioquia, Boyacá y Tolima.
Guerra de los Mil Días (1899–1902): La más devastadora. Causó más de 100.000 muertes y destruyó gran parte del aparato productivo. Fue el colapso del proyecto liberal del siglo XIX y significó el fin del modelo federal.
La Guerra de los Mil Días también provocó la pérdida de Panamá en 1903, cuando EE.UU. aprovechó la crisis interna para promover la secesión y garantizar la construcción del canal interoceánico.
Aunque el siglo XX empezó con promesas de estabilidad, la violencia no cesó. Lo que cambió fue su forma: menos guerras civiles abiertas y más persecuciones políticas, autoritarismo y asesinatos selectivos, se paso de un estado totalitario de “guerra” a una manifestación más localizada de la violencia con enemigos puntuales y por tanto asesinatos mas selectivos, pero como se ha visto hasta este momento de la historia colombiana es tan solo más violencia.
Represión conservadora (1903–1930): En esta etapa conocida como la “Hegemonía Conservadora”, los gobiernos persiguieron a liberales, limitaron sus derechos y controlaron la prensa, la educación y la Iglesia. Hubo encarcelamientos, censura y violencia local contra liberales y sindicalistas.
Masacre de las Bananeras (1928 ): Uno de los episodios más atroces del siglo. En Ciénaga (Magdalena), el ejército colombiano, por órdenes del gobierno conservador, abrió fuego contra una huelga de trabajadores de la United Fruit Company. Se estima que murieron alrededor de 2.000 personas, aunque el número exacto sigue siendo debatido (Bushnell, 1993).
Movimiento social y sindicalismo (1920s–1930s): El surgimiento del sindicalismo y las ideas socialistas generó represión estatal, despidos, persecuciones y criminalización de la protesta social, lo que avivó el resentimiento popular.
El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el inicio de La Violencia (1948–1950)
El 9 de abril de 1948, el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado en Bogotá. Su muerte desató el Bogotazo, un estallido social violento que destruyó gran parte de la ciudad y dejó miles de muertos. Este evento marcó el inicio de La Violencia, un conflicto rural y partidista que se extendió por toda la década de 1950 y dejó al menos 200.000 muertos en sus dos primeras décadas.
Gaitán representaba un movimiento popular que retaba a las élites de ambos partidos tradicionales. Su asesinato evidenció que la exclusión política, la represión y la desigualdad social eran causas estructurales de la violencia.
¿Por qué hubo tanta violencia entre 1850 y 1950?
1. Polarización ideológica extrema
Liberales y conservadores no solo discrepaban en lo político, sino también en lo religioso, educativo y económico. Estas diferencias se convirtieron en odio existencial.
2. Instituciones débiles
La justicia y el ejército eran controlados por los partidos dominantes. No había instituciones imparciales que canalizaran el conflicto político de forma pacífica.
3. Caudillismo regional
Cada departamento tenía líderes armados (caudillos) que defendían intereses personales y partidistas. Esto fomentó guerras regionales constantes.
4. Desigualdad social
La tierra y el poder estaban concentrados en manos de pocos. Campesinos, indígenas y trabajadores fueron sistemáticamente excluidos y reprimidos cuando intentaron organizarse.
5. Intervenciones extranjeras y económicas
Empresas extranjeras (como la United Fruit Company) influenciaron decisiones del Estado y reprimieron a la clase trabajadora con apoyo militar.
¿Le parece a usted amigo lector que en los tiempos actuales algo de todo esto ha cambiado?
Perfecto, Nacho. El periodo 1950 hasta la actualidad en Colombia representa una de las etapas más complejas y prolongadas de violencia interna en América Latina. A lo largo de más de 70 años, el país ha vivido una guerra interna multifacética: comenzó como un conflicto político bipartidista, mutó en guerra de guerrillas, se contaminó con el narcotráfico, se fragmentó en múltiples actores armados y generó una crisis humanitaria de grandes proporciones. La violencia se ha vuelto más difusa, territorializada, y profundamente enraizada en factores estructurales como la pobreza, la exclusión social y la concentración de tierras.
La Violencia bipartidista (1950–1964)
Tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, se desató un conflicto sangriento entre liberales y conservadores conocidos como La Violencia. Esta guerra rural dejó entre 200.000 y 300.000 muertos y desplazó a miles de campesinos. El conflicto se expresó especialmente en Tolima, Huila, Boyacá, Santander y Valle del Cauca, donde bandoleros armados respondían a estructuras partidistas o intereses locales (Sánchez & Meertens, 1983).
• En 1953, el general Gustavo Rojas Pinilla dio un golpe militar e instauró una dictadura que buscó apaciguar el país. Aunque logró momentáneamente disminuir la violencia, esta retornó con más fuerza tras su salida del poder en 1957.
2. Nacimiento de las guerrillas y conflicto armado interno (1964–1990)
Entre 1964 y 1966, surgieron las principales guerrillas marxistas:
• FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)
• ELN (Ejército de Liberación Nacional)
• EPL (Ejército Popular de Liberación)
Estas organizaciones se proclamaban defensoras de los campesinos, luchaban contra la concentración de tierras y la exclusión política, pero rápidamente adoptaron tácticas violentas: secuestros, extorsión, atentados y reclutamiento forzado. El Estado respondió con militarización creciente y violaciones de derechos humanos.
• 1970: Nace el M-19, una guerrilla urbana nacionalista, tras denuncias de fraude electoral. En 1980 toma la embajada de República Dominicana y en 1985 protagoniza la sangrienta Toma del Palacio de Justicia, donde murieron más de 100 personas (Amnistía Internacional, 1986).
3. Auge del narcotráfico y paramilitarismo (1980–2005)
Desde los años 80, el conflicto se complicó aún más con el auge de los carteles de drogas:
• Cartel de Medellín (Pablo Escobar)
• Cartel de Cali
• Cartel del Norte del Valle
Estos grupos enfrentaron al Estado, asesinaron políticos, jueces y periodistas, y sembraron el terror con coches bomba. Simultáneamente, surgieron los paramilitares como el Bloque Central Bolívar o las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que cometieron masacres, desplazamientos y exterminio de líderes sociales en nombre de la "lucha contrainsurgente" (CNMH, 2013)
4. Proceso de paz, nuevos actores y conflicto residual (2005–2024)
• 2003–2006: Desmovilización parcial de las AUC bajo Álvaro Uribe, pero muchos paramilitares crearon estructuras criminales sucesoras (Bacrim como Clan del Golfo o Los Rastrojos), que continuaron el control territorial y el narcotráfico.
• 2012–2016: Gobierno de Juan Manuel Santos negoció un acuerdo de paz con las FARC, que se firmó en 2016. Aunque importante, no incluyó al ELN ni a todos los grupos armados, lo que llevó a la persistencia del conflicto.
• Desde 2017 hasta hoy:
o Grupos disidentes de las FARC, ELN, Clan del Golfo y otros grupos armados siguen activos.
o El asesinato sistemático de líderes sociales y excombatientes ha sido una constante (más de 1.500 líderes asesinados entre 2016 y 2024).
o La violencia se ha territorializado: regiones como el Catatumbo, el Cauca, Chocó y Arauca viven bajo control de grupos armados.
o El narcotráfico, la minería ilegal y las economías ilícitas siguen alimentando la guerra.
Este es el rastro histórico desde su liberación, creación como gobierno y desarrollo político de Colombia.
¿Cree usted que la solución de Colombia esta en la paz o es mas de creer que cuando no se conoce la historia se está condenado a repetirla y es por ello que vivimos en un continuo bucle de “mas violencia”?