Tomstorm
28-03-2025, 11:55:25
Por Paul Rodríguez-Lesmes
La crisis del sistema de salud en Colombia se agrava debido al financiamiento insuficiente y la falta de una priorización efectiva del gasto.
Como muchos académicos anticipamos —y cualquier persona que siga las noticias podía prever—, la brecha entre los recursos disponibles y las necesidades del sistema ha crecido a niveles insostenibles. Esta situación pone en riesgo la salud de los colombianos y exige soluciones urgentes para evitar el colapso total del sistema.
El problema financiero
El primer problema es la falta de dinero. Hace un par de años, el gobierno decidió frenar el crecimiento del gasto en salud (reflejado en la UPC), lo que ha generado una brecha cada vez mayor entre los recursos disponibles y los necesarios para mantener la cobertura habitual.
Esta diferencia ha alcanzado dimensiones macroeconómicas, sumando decenas de billones de pesos. La apuesta gubernamental ha sido considerar que el gasto “suficiente” era excesivo y que gran parte del dinero terminaba beneficiando a los grupos empresariales detrás de EPS, IPS y gestores farmacéuticos.
Sin embargo, la realidad es clara: los recursos no alcanzan. No importa si el sistema es el propuesto por el actual gobierno (súper Adres) o el vigente (competencia regulada), el dinero no da para cubrirlo todo, incluso sin considerar los estudios actuariales que advierten sobre el desbalance financiero.
En respuesta, el Ministerio de Salud ha adoptado estrategias propias de una empresa al borde de la quiebra: dejar cuentas sin pagar, retrasar pagos y priorizar a acreedores con mayor influencia. Pero, en plena época electoral, es difícil que el gobierno decida reducir la burocracia o promover una ambiciosa reforma tributaria para financiar un sector que, en el fondo, busca transformar.
Antes de avanzar, es clave recordar que las deudas en salud no son opcionales: hay que pagarlas sí o sí. La historia del sistema ha demostrado que se puede forzar a las EPS, hospitales, talento humano e incluso gestores farmacéuticos a operar con pérdidas. Sin embargo, los laboratorios farmacéuticos juegan en otra liga: Colombia no pesa lo suficiente en el mercado global para que nos “fíen” indefinidamente.
El problema estructural
El segundo problema es estructural y no se trata solo de EPS o del giro directo. El verdadero desafío radica en la interpretación actual de la Ley Estatutaria.
La eliminación del POS (la lista de servicios cubiertos por el sistema) no redujo la judicialización de la salud. Al contrario, aumentó el número de tutelas y disparó los gastos imprevistos de los llamados “presupuestos máximos”.
Colombia necesita, con urgencia, un mecanismo de priorización del gasto basado en evidencia, como la evaluación de tecnologías en salud (Health Technology Assessments). Si se va a negar un procedimiento, un medicamento o una atención, debe haber legitimidad y transparencia en la decisión, no depender de qué tan rápido se pueda madrugar para hacer una fila o a quién se conozca.
Importante: la reforma a la salud no propone nada al respecto. Si acaso, agravaría el problema al fragmentar responsabilidades y debilitar los mecanismos de control del gasto.
¿Qué se puede hacer en el corto plazo?
Si queremos evitar recurrir a “amigos en el extranjero” para conseguir medicamentos, el gobierno debe:
Establecer un plan de pagos creíble con los actores del sistema, evitando que nos cierren el acceso al mercado farmacéutico internacional.
Imponer restricciones efectivas al gasto en ciertos productos.
Establecer listas de espera transparentes para la distribución de medicamentos.
Sin soluciones estructurales y financiamiento suficiente, la crisis solo se profundizará.
Fuente: La silla vacia
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Mi comentario: Sin duda la crisis del sistema de salud viene de años atrás pero se ha exacerbado en el gobierno Petro. Por ahora, el principal problema es de financiación. Equiparar los regímenes de afiliación (contributivo y subsidiado), incluir muchas nuevas tecnologías en salud y garantizar la afiliación de toda la población han costado mucho más dinero del que se recauda a través del régimen contributivo. La tendencia será, en los proximos años, a mayores costos de atención derivadas de nuevas tecnologías cada vez más costosas. Debería hacer un debate franco y abierto de las cifras de financiación del sistema para saber de cuanto es el hueco, si se desea como sociedad financiarlo todo o si deben limitarse accesos a ciertas tecnologías.
Tontoniel
28-03-2025, 12:24:08
Petro es un inepto, piensa que gobernar es hablar mierda todos los días