Heráclito
20-01-2025, 16:48:20
Con Trump 2.0, Colombia será un peón en el ajedrez contra China
por Juanita León
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Donald Trump levantado su mano de manera triunfante. Créditos: Instragram: @realdonaldtrump
Donald Trump asume hoy la Presidencia de Estados Unidos por segunda vez e inaugura una era en la que la única certeza es que pateará el orden mundial que ha existido hasta ahora con el fin de recuperar la primacía de su país. Aunque Colombia está lejos del radar del nuevo gobierno, su relación con Estados Unidos cambiará de eje y estará atravesada por la nueva geopolítica frente a China.
En su audiencia de confirmación de la semana pasada, el futuro secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, dijo que la instrucción que Trump le ha dado para conducir la política exterior es muy clara: “Cada dólar que gastemos, cada programa que financiemos, cada política que sigamos debe justificarse con la respuesta a estas tres preguntas sencillas: ¿Hace más seguro a Estados Unidos? ¿Lo hace más fuerte? ¿Lo hace más próspero?”
Rubio considera que el orden global posguerra juega en contra de los intereses estadounidenses. “No es solo obsoleto; es ahora un arma que se usa en contra nuestra”, dijo en la misma audiencia. El país que más se ha aprovechado de ellos, en su opinión, es China, al que calificó como “el adversario más potente y peligroso que esta Nación ha enfrentado”.
Según él, “el Siglo XXI será definido por lo que ocurra entre Estados Unidos y China”.
En este contexto de abierta rivalidad contra China, el gobierno Trump resucitará la doctrina Monroe de “América para los americanos”. Con esteroides. Y Colombia será un peón en ese juego por ganar nuevas esferas de influencia.
La pelea por las zonas de influencia
Rubio dedicó gran parte de su testimonio ante el Congreso a hablar de China. Cuando le preguntaron sobre cómo juega la potencia asiática en América Latina, explicó que China ejerce influencia de tres maneras en este continente.
Lo hace a través de sus inversiones, y ocasionales “sobornos”. “Ellos entran con ofertas que no hay forma de pagar luego. Entonces, quedas con una deuda que no puedes pagar y así te atrapan. Ahora, tienen tu voto en las Naciones Unidas y tu cooperación en X, Y, o Z”, dijo. Así es como China ha presionado a varios países para que dejen de reconocer a Taiwán como un país soberano pues su condición para otorgar beneficios comerciales es que los países reconozcan la política de una “sola China”. Citó como ejemplo a Panamá y República Dominicana.
China también se ha involucrado en proyectos mineros en América Latina, sobre todo de metales raros que se requieren para la transición energética. Por último, ejerce su influencia a través de su presencia militar como lo hace en Cuba.
Las declaraciones de Trump de querer recuperar el control del Canal de Panamá, usando la fuerza si es necesario, se inscribe en esta nueva lógica. Como la empresa china CK Hutchison Holdings opera dos puertos a la entrada del Canal, el nuevo gobierno gringo cree que en un eventual conflicto podría utilizarlas para negarles el paso a los buques gringos.
“Beijing tiene la capacidad de convertir el canal en un punto de estrangulamiento en un momento de conflicto y eso es una amenaza directa a la seguridad y el interés nacional de Estados Unidos”, explicó Rubio en la audiencia.
“Tenemos una competencia estratégica por América Latina con unas tensiones o riesgos de convertirse en un problema de seguridad grande”, dice Sebastián Bitar, profesor phd en relaciones internacionales de la escuela de gobierno de los Andes. “Eso les da oportunidades a los países de negociar mientras no pongan en riesgo la seguridad de alguno de los dos”.
Identifica como puntos problemáticos para Estados Unidos la instalación de proyectos civiles que eventualmente se puedan convertir en instalaciones militares como el megapuerto chino recién inaugurado en Perú; también las minas de metales raros que tienen los chilenos y los bolivianos y que le pueden dar una ventaja muy grande a China en la transición energética.
“Pero nosotros no tenemos nada que nos haga particularmente valiosos en esa competencia”, dice Bitar. Explica que cuando el Congreso hundió el tratado bilateral negociado por Santos con China, el país se quedó bajo la órbita de Estados Unidos a diferencia de la mayoría de países de América Latina que encontraron en el país asiático su principal socio comercial.
Sin embargo, si vía trinos el presidente Petro logra conseguir la atención –y la animadversión contra el país– de Donald Trump, Colombia puede terminar virando hacia China justo cuando tendría un costo con Estados Unidos.
Fuente: La Silla Vacía
RICARDO69
21-01-2025, 15:07:26
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