Heráclito
18-08-2024, 10:28:03
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Pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo.
César Vallejo
Mientras en París unos atletas corrían, otros nadaban y otros más realizaban maromas, la Tierra, ay, seguía muriendo y se asomaba en el África una nueva peste: la viruela del mono. Israel asesinaba a gazatíes inermes, Moscú acusaba los golpes de Ucrania, la Inglaterra reaccionaria encendía las calles, resucitaba el Partido Demócrata en Estados Unidos, Nicolás Maduro intentaba robarse las elecciones en Venezuela, Bangladesh sufría un golpe de Estado y Menorca se convertía en un pantanal.
Hubo un encuentro de vomitivos entre Donald Trump, el reo que aspira a regresar a la Casa Blanca, y Elon Musk, el peligroso dictador de las redes sociales de X. Su propósito era mostrar un frente unido ultraderechista con blanco inmediato en la candidata Kamala Harris. Según testimonios periodísticos, el diálogo fue, técnicamente, un desastre que empezó con 45 minutos de retraso, y temáticamente, “un festín de desinformación” (El País). Un científico declaró que se trataba de “la más estúpida conversación de la historia en torno al clima” (The Guardian) y un noticiero pilló más de veinte mentiras lanzadas por la pareja de irresponsables (CNN).
Cito dos de ellas. Trump afirmó que el nivel de las aguas oceánicas sube apenas un octavo de pulgada cada 400 años, cuando en realidad aumenta esa cifra cada nueve meses. En el capítulo de xenofobia, el candidato republicano aseguró que “cada mes entran a Estados Unidos millones de inmigrantes”. Mentiras. Diciembre de 2023 marcó el récord: 370.890 vecinos.
A su vez, Musk proclamó con arrogancia olímpica: “Tenemos tiempo de sobra, no necesitamos apurarnos”. A lo cual respondió el científico Michael Mann: “El impacto dañino del cambio climático supera en muchos aspectos las predicciones formuladas hace diez años”. Mann augura que veremos más bosques incendiados, más inundaciones, huracanes más intensos.
A las falsedades de los negacionistas (que forman un tercio del Congreso gringo) la naturaleza respondió de manera contundente. En Grecia, un incendio rural sitió a Atenas. En Suiza, un torrente inesperado arrasó a Brienz, atractivo pueblo turístico. Y el martes el Instituto IS Global reveló que los últimos veranos han hecho estragos sobre todo entre los pobres, los ancianos y los niños. El año pasado murieron en Europa 47.000 personas a causa del calor.
La temperatura de la Tierra, ay, sigue subiendo. El día más caluroso de la historia fue el reciente 22 de julio, cuando el planeta registró en promedio 17.09 grados centígrados (GC). El dato revindica el calumniado clima de Bogotá, muy semejante a la media mundial.
Los puntos ultrainfernales han sido Aswan (Egipto), que el 7 de junio llegó a 50.9 GC y sobre todo Tepache (México) que alcanzó 52 GC. En 1913, cuando aún no existían los sofisticados termómetros actuales se dice que el Valle de la Muerte, California, marcó 56.7 GC. Pero la cifra oficialmente reconocida es la mexicana. La Organización Meteorológica Mundial reporta que una decena de países han superado este año los 50.
A pesar de la fama que tienen Honda, Barrancabermeja, Puerto Tejada y otros reverberos, ninguna localidad colombiana corona la categoría de más de 45 grados. Para sorpresa de costeños y cachacos, la estufa de Colombia no hierve en los litorales marítimos sino en Cundinamarca. Lleva el nombre bíblico de Jerusalén, su censo habla de 2.679 habitantes y se autodefine como “municipio ecosostenible y digital”. Sus detectores señalan los 44 grados.
La siguiente es la lista oficial de los principales municipios nacionales de tierra caliente que disparan el mercurio por encima de los 39 grados. Todos ellos son más tórridos desde la penúltima vez que los midieron.
• Jerusalén, Cundinamarca: pasó de 41 GC a 43,8 GC.
• Natagaima, Tolima: pasó de 40,8 GC a 42,4 GC.
• Prado, Tolima: pasó de 38,2 GC a 42 GC.
• Valledupar, Cesar: pasó de 41 GC a 41,4 GC.
• Puerto Carreño, Vichada: pasó de 40,4 GC a 40,5 GC.
• La Chorrera, Amazonas: pasó de 37,6 GC a 39,6 GC.
• El Carmen de Bolívar: pasó de 39 GC a 39,3 GC.
• Armero, Tolima: pasó de 39,6 GC a 39,8 GC.
• Guamo, Tolima: pasó de 39,6 GC a 40,6 GC.
• Saldaña, Tolima: pasó de 39 GC a 39,6 GC.
• Maicao, La Guajira: pasó de 38,4 GC a 39 GC.
Si quieren saber cuál es el municipio más frío, programen un fin de semana en Nuevo Colón (Boyacá), pidan ruana, tomen agüepanela y disfruten de sus cuatro grados.
Fuente: Revista Cambio