Soyado
27-07-2024, 13:54:19
SOYADO
Ayer viernes 26 de julio muchos estábamos expectantes durante la transmisión de la inauguración de los Olímpicos que tienen como sede el presente año a la capital francesa, del momento en que la delegación de atletas de nuestro país apareciera en la chalup... ¡Ejem! ¡Perdón, perdón! No sé qué me pasó.... ¡Ja, ja, ja! Decía: nos sentíamos ansiosos por el instante en que la representación chibchombiana hiciera acto de presencia en uno de los bateaux-mouches (¡Ahora sí, llaves!) de aquella presentación sin precedentes en la historia de la máxima cita orbital del deporte.
Y la verdad es que me parece bacano que justo antes de que llegara ese turno para nuestros compatriotas de pasar revista oficial con los demás comités olímpicos nacionales, la transmisión oficial de la inauguración le dedicara un espacio a mostrar parte del peliculesco recorrido de la antorcha olímpica portada por una «persona misteriosa» y de qué manera.
En efecto. Este incógnito personaje en uno de sus numerosos parajes durante la travesía que hace con el fuego olímpico entra al famoso museo del Louvre, y a medida que va recorriendo las salas de este referencial sitio dedicado al arte, es espiado por esculturas y pinturas que toman vida y salen de sus ubicaciones eternas. Este para mí, fue uno de los actos más bonitos de todo este show montado con motivo de la apertura de una nueva cita de las olimpiadas de verano.
Varios de estos objetos artísticos despertados de su letargo sin fin y a la vista del señor X… ¡Perdón! De quien porta la flama olímpica…, se reúnen en una ventana para pillar el desfile de delegaciones por el río Sena. A continuación, aparece la palabra fraternidad escrita en francés teniendo como fondo la postal del bateaux mouche que va recorriendo la mencionada arteria fluvial, y que transporta a nuestros compatriotas ataviados con una gabardina que hacía recordar a la del inspector Closeau, más el infaltable sombrero vueltiao.
Allí en ese bote turístico de lo más pispo y en medio de las, por número de atletas, modestas delegaciones de Chipre y Comoras, la lanzadora de jabalina Flor Denis Ruiz era quien portaba la bandera tricolor más grande mientras el otro abanderado designado, el ciclista Kevin Quintero, se desentendía del compromiso y acompañaba a los demás de la comitiva con una de las banderitas. ¡Bah! Total, eso de los abanderados con este paseo ribereño no se vio tan claro como cuando la vaina se hace en un estadio y que tales.
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