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Ver la Versión Completa Con Imagenes : Trio inesperado


Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
LionHart
17-07-2024, 12:41:11
Mientras me besaba el cuello con ferviente impaciencia, seguía repitiendo la misma pregunta con insistencia "dime lo que quieres" yo seguía en silencio con los ojos cerrados, aguantando la respuesta, como quién se guarda el último trozo de un delicioso postre, para disfrutarlo en el momento preciso.

"Dímelo mami, sabes cómo me pone que me digas eso" insistía mientras sus dedos subían por mi cuello y con sus yemas en mi cuero cabelludo empujaba mi cabeza a un lado para seguir besando mi cuello y chupando el lóbulo de mi oreja. "Sabes que lo quieres…Dímelo" me rogó casi en un susurro lastimero y pude sentir su respiración acelerada y el calor de su aliento que emanaba su cuerpo deseoso por escuchar una respuesta que ya sabía, pero que necesitaba oír de mis labios, que seguían guardándola como la confesión de un prisionero torturado que se negaba a delatar sus intenciones a sus captores. Sentí su mano derecha subir por mi muslo y su mano izquierda salir de detrás de mi cabeza, girar por mi cuello y abrirse para tomar mi mentón. Levantó mi rostro hasta quedar frente a frente y con gesto serio repitió la pregunta "dime lo que quieres" que esta vez sonó a amenaza, al mismo tiempo que apretaba mi muslo y mi cuello, y yo no pude resistir la excitación causada por su fiera reacción a mi resistencia. "Dímelo" y no aguanté más "Quiero que entre Felipe y me culee" respondí por fin.

Pude sentir como su pene que ya se encontraba erecto contra mis muslos, se hinchaba más ante la verbalización de nuestra fantasía favorita. "Que entre y me coma todita, mientras tú miras" rematé y pude sentir como su cuerpo vibraba de deseo. Yo no fui ajena al morbo de la imagen que mis palabras habían creado y pude sentir como los fluidos comenzaban a bajar desde mis labios vaginales hasta mis nalgas. Su cara era un poema de satisfacción, feliz como un perro al que por fin han recompensado con el deseado hueso, movió la mano de mi muslo y la puso entre el mar que era el medio de mis piernas en ese momento "Vaya que de verdad lo quieres" dijo con una sonrisa "mira nada más como te pones de imaginarlo" y con su dedo índice y anular separó los labios de mi vagina mientras su dedo medio hacia círculos despacio en mi clítoris. Yo lo besé como respuesta y me dejé llevar por el toque de sus dedos. Cuando separamos nuestros labios estaba en la cumbre de la excitación y tuve que decírselo de nuevo con otras palabras "Quiero sentir la verga de Felipe dentro de mi". Sus dedos se detuvieron de pronto y yo abrí los ojos asustada, quizás había hablado de más y la fantasía se había convertido en algo incómodo para él. Pero lo que vi fue una mirada de picardía y una sonrisa traviesa, que aunque evidentes, no alcanzaron para hacerme imaginar lo que pasaría después.

Se separó ligeramente de mi cuerpo, me besó en la frente y después gritó "FELIPE". Me tomó un rato asimilar lo que estaba pasando, hasta que escuché unos golpes en la puerta del cuarto y me sacaron de la estupefacción en que me encontraba. "Que pasó" dijo Felipe tras la puerta y mi esposo comenzó a sonreír maliciosamente "si tanto lo quieres" dijo mientras se levantaba despacio y yo comencé a negar frenéticamente con la cabeza, sin poder articular ninguna palabra, mientras me cubría con una manta. Él se envolvió en una toalla que no podía ocultar su erección y yo me quedé acurrucada, envuelta y asustada, sin saber que pasaría. La excitación de unos segundos atrás se había convertido en miedo y vergüenza, era incapaz de emitir ningún sonido, pero seguía haciendo señas a mi esposo para que no abriera. Todo fue inútil, él abrió la puerta y yo me cubrí hasta la cabeza con la manta, evidenciando en carne propia ese dicho de: "no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir" los escuché murmurar y unos segundos después la puerta se cerró.

Pasaron unos instantes que parecieron una eternidad y pude sentir el peso de alguien sentándose sobre la cama "Amor?" Pude por fin decir, pero no hubo respuesta, así que descubrí mi cabeza poco a poco para encontrarme a Felipe sentado mirándome. "Ya él me explicó todo" dijo en tono tranquilo "es una broma" dije intentando sonar relajada, pero atragantandome con las palabras. "Sabes cómo es de bromista" dije fingiendo una sonrisa. El se levantó y se acercó al lado donde me encontraba, mientras yo seguía petrificada de temor. Pude sentir su olor, esa fragancia deliciosa que siempre quedaba tras él cuando salía del baño "no pasará nada que no quieras" dijo sin dejar de mirarme, al mismo tiempo que yo temblorosa intentaba sostenerle la mirada. Se levantó sin darme la espalda y comenzó a quitarse la camisa, dejando ver ese torso amplio que alimentaba mis fantasías más perversas. "Desde cuándo fantaseas con esto?" Pregunto y yo continué hecha una estatua.

Comenzó a desabrochar su pantalón "sabes que siempre me ha excitado saber cómo son tus tetas" continuó quedando solo en boxer "dime lo que quieres" repitió la insistente pregunta de mi marido y yo no aguanté más. Me levanté, dejé caer la manta y me abracé con fuerza a ese cuerpo duro, mientras buscaba con deseo su boca. Nuestras lenguas se entrelazaron en una comunión de deseo carnal inexplicable, me mordía y sus manos grandes y fuertes apretaban mis senos, que a pesar de ser de un tamaño generoso, se sentían pequeños en su corpulento agarre. Todo lo contrario pasó cuando mis manos encontraron su pene duro al nivel de su ombligo, mi agarre infantil apenas alcanzaba a cubrir una pequeña parte de su gran envergadura. Nunca había visto algo así. Sentía el fluido caer por mis muslos y sin previo aviso me empujó de vuelta a la cama.

Me recosté y abrí las piernas hambrienta de deseo, y la sensación que había sorprendido a mi tacto ahora impactaba mi vista, además de grande, era completamente recto, liso, con algunas venas en su base y una gran cabeza roja circuncidada. Lo tomó con una de sus manos y más de la mitad quedó por fuera de su palma. Lo acercó a mi vagina y pude sentir como me abría poco a poco, como nunca nadie lo habia hecho. Los fluidos hicieron su trabajo y permitieron que ese glande gigantesco entrara a mi como antesala a lo que vendría después. Comenzó introduciendo sólo un tercio, preparando mi pelvis despacio, pero yo no aguanté más "meteme toda la verga papito" le dije al oído y pude sentir como me llenaba de su ser, hasta lo mas profundo del mío.

Comenzó con movimiento oscilantes, uno, dos, tres, cuando llegó a la sexta embestida, no lo aguanté más y el éxtasis me recorrió desde los pies hasta la cabeza y de regreso. Los espasmos me hacían contraer las piernas y en la cúspide del placer, sentí como un líquido brotaba indetenible cerca a mi clítoris, coordinado con cada contracción de mi vagina, mojando todo el abdomen de Felipe. Me costó un rato poder abrir los ojos y dejar atrás el placer que me recorría el cuerpo, pero en cuanto lo hice pude ver a mi esposo viéndonos desde la puerta "no sabía que podías hacer un squirt" dijo sonriendo y se quitó la toalla mientras se acercaba "ni yo" le respondí con la voz quebrada de placer. Felipe seguía penetrandome y a pesar de la humedad, podía sentir cada vena de su miembro al entrar y salir. Lo sacaba justo hasta donde comenzaba su glande y volvía a meterlo hasta la base, en un recorrido que sentía kilométrico por el tamaño gigantesco de su pene.

Mi esposo se masturbaba a mi lado mientras veía el espectáculo "Ponte en 4" dijo y yo obedecí hipnotizada de deseo. Felipe comenzó a chupar mi vagina como un viajero sediento encontrando un oasis y tal vez por descuido o quizás adrede pasó su lengua un par de veces por mi ano.

"Dime que quieres ahora" dijo comenzando de nuevo el juego del gato y el ratón que habíamos sostenido inicialmente. Sabiendo la respuesta, pero fingiendo ignorarla, para obligarme a decirla.

Esta vez no aguanté y cedí de inmediato a su pretensión. "Quiero que me den por los dos lados" dije materializando en palabras nuestra segunda fantasía favorita. Mi excitación volvió a tope cuando escuché un "que niña tan golosa" viniendo de Felipe, en lugar de mi esposo.

De inmediato se puso debajo de mí y yo comencé a cabalgarlo mientras veía a Felipe masturbarse viendo mis nalgas subir y bajar. "Es muy grande, me va a romper el culo" le dije a mi esposo en el oído y esto hizo despertar su lado más carnal. Comenzó a embestirme de forma salvaje.Sentí que Felipe se subía a la cama. Su pecho pegado a mi espalda, mientras su mano tomaba mi cuello y me besaba detrás de la oreja. "Metela papito" dije ansiosa y el me besó la boca de lado. "La quiero toda en mi culo" dije despertando esta vez mi lado más carnal.

Con sus manos y utilizando mis propios fluidos como lubricante, puso la punta de su pene en la entrada, mientras sentía también el pene de mi esposo palpitar dentro de mi vagina. Comenzó a hacer movimientos circulares con una mano, mientras abría mis nalgas con la otra.

Yo grite de dolor y placer y deseo cuando por fin tuve su glande dentro. Mi esposo comenzó a embestirme, mientras Felipe se movía despacio y experimente en carne propia ese otro dicho que dice que "es como un dolor de muelas. Duele, pero no vas a querer que te la saquen”

"papito, papito" le dije a Felipe mientras tomaba su cara y la acercaba a mi cuello. "Me vengo, me vengo amor, me vengo" dije a mi esposo mientras lo besaba y de nuevo sentí el líquido salir a chorros por mi vagina mientras tocaba el cielo con las manos y veía a Dios a los ojos. Si el anterior orgasmo había sido indescriptible, este estaba siendo inefable. Escuché gemir a Felipe, luego sacó su pene y sentí su semen caliente caer en mi espalda, indetenible, abundante, delicioso. "Amor, amor, amor, AMOR!!!" dijo mi esposo…

Y la fantasía se hizo humo a mi alrededor. Estaba en el baño, mi vagina húmeda con un consolador encajado y un plug en mi ano. "Amor, Felipe necesita el baño" dijo mi esposo tras la puerta "te demoras más?" Preguntó "No, no, ya voy a salir, dame un minuto" le respondí

Comencé a limpiar aún con las piernas temblorosas, después de dos orgasmos deliciosos y cuando me miré al espejo supe que no podía postergarlo más: debía que decirle a mi esposo las ganas terribles de hacer un trio que tenía.

Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
LionHart
19-07-2024, 09:57:49
La noche estaba llena de risas y música mientras mi esposo, Felipe y yo nos encontrábamos en una fiesta en casa de unos amigos. El ambiente era animado y relajado, y después de nuestra reciente experiencia, había una nueva conexión entre nosotros que añadía un aire de complicidad a nuestra relación.

Mientras conversábamos y disfrutábamos de la velada, noté a una amiga nuestra, Laura, acercándose con una gran sonrisa en el rostro. Había escuchado que se había sometido recientemente a una operación de aumento de senos, y su confianza y energía renovadas eran evidentes. Nos saludó con entusiasmo y pronto se unió a nuestra conversación.

"¡Laura, te ves increíble!" exclamé, admirando su nuevo look. Laura sonrió y se sonrojó ligeramente.

"Gracias, me siento genial. Fue una decisión difícil, pero estoy muy contenta con los resultados," respondió. La curiosidad brillaba en los ojos de mi esposo y Felipe, y yo no pude evitar preguntar.

"¿Te importaría mostrarnos? He oído tanto sobre tu operación y realmente quiero ver cómo quedaron," dije, mi voz cargada de sincera curiosidad. Laura dudó por un momento, pero luego sonrió con picardía.

"Claro, pero no aquí," dijo, mirando alrededor de la sala llena de gente. "Vamos a buscar un lugar más privado."

Nos dirigimos a una habitación en la parte trasera de la casa, lejos del bullicio de la fiesta. Una vez dentro, Laura cerró la puerta y, sin perder tiempo, se desabotonó la blusa, revelando sus senos nuevos y firmes. Eran impresionantes, y todos nosotros quedamos momentáneamente sin palabras.

"¡Guau, Laura! Se ven increíbles," dijo Felipe, acercándose para observar más de cerca. Mi esposo y yo también nos acercamos, admirando el trabajo del cirujano.

"¿Puedo tocar?" pregunté suavemente, y Laura asintió con una sonrisa. Mis manos se extendieron hacia ella, palpando suavemente su piel suave y firme. La sensación era diferente a la que había esperado, y no pude evitar sonreír.

Mi esposo también se acercó, sus manos uniéndose a las mías en la exploración. La mirada de Laura era de puro placer, disfrutando de la atención y el contacto. Felipe se acercó más, su aliento caliente en el cuello de Laura mientras sus manos encontraban el camino hacia su cintura.

La tensión en la habitación creció rápidamente, y pronto todos estábamos tocándonos y explorándonos mutuamente. Laura comenzó a besar a Felipe, mientras mi esposo me besaba a mí. El calor de la excitación nos envolvía, y pronto nos despojamos de nuestras ropas, dejando que la desnudez y el deseo tomaran el control.

Laura y yo nos miramos, y en un acto de pura conexión, nos besamos apasionadamente. Su lengua se entrelazó con la mía, y nuestras manos recorrieron los cuerpos de cada una, explorando y disfrutando de cada curva y textura. Mientras tanto, Felipe y mi esposo nos observaban, sus erecciones palpables y llenas de deseo.

Felipe se acercó y comenzó a besar mis senos, mientras mi esposo hacía lo mismo con Laura. El intercambio de parejas y la mezcla de cuerpos era una danza de placer y conexión, cada uno encontrando su lugar en este mar de deseo compartido.

Laura se arrodilló y tomó el pene de mi esposo en su boca, chupando con habilidad mientras yo hacía lo mismo con Felipe. Los gemidos llenaron la habitación, cada uno de nosotros perdido en el placer que nos brindábamos mutuamente. Mi esposo y Felipe intercambiaban miradas de complicidad y deseo, sus manos explorando nuestros cuerpos con igual fervor.

Finalmente, Felipe me levantó y me colocó sobre la cama, entrando en mí con fuerza y precisión, mientras mi esposo se unía a Laura, sus movimientos sincronizados en una coreografía de placer. Laura y yo nos mirábamos, nuestras manos entrelazadas mientras gemíamos al unísono, cada una disfrutando del éxtasis que nos proporcionaban nuestros hombres.

Mi esposo se acercó más, posicionándose detrás de Felipe, y comenzó a penetrar suavemente su trasero con un dedo, explorando y provocando nuevas olas de placer en él. Felipe gemía profundamente, sus embestidas dentro de mí volviéndose más intensas con cada movimiento.

Laura se subió a la cama y comenzó a besarme, sus manos jugando con mis senos mientras Felipe seguía dentro de mí. Mi esposo, ahora más confiado, tomó un lubricante y comenzó a preparar a Felipe para una penetración más profunda. Felipe gruñó de placer y dolor combinado, sus ojos cerrados mientras mi esposo continuaba su exploración.

"¿Te gusta esto?" susurró mi esposo en el oído de Felipe, y él solo pudo gemir en respuesta, perdido en la mezcla de sensaciones. Con un movimiento decidido, mi esposo comenzó a penetrar a Felipe, sus movimientos lentos y calculados, mientras Felipe seguía embistiendo en mi interior.

La sensación de estar llena de placer y rodeada de deseo era abrumadora. Laura y yo seguimos besándonos y tocándonos, nuestras manos viajando por los cuerpos de nuestros hombres mientras ellos nos llenaban de placer desde diferentes ángulos.

El clímax llegó en una explosión de gemidos y jadeos, cada uno de nosotros alcanzando el éxtasis en una sinfonía de placer compartido. Felipe y mi esposo se liberaron dentro de nosotros, sus cuerpos temblando de satisfacción mientras Laura y yo llegábamos al orgasmo una vez más, nuestras vaginas contrayéndose alrededor de sus miembros en una última ola de placer.

Nos quedamos allí, agotados y satisfechos, enredados en una maraña de cuerpos y emociones. La conexión entre nosotros era más fuerte que nunca, un vínculo forjado en el fuego del deseo y la intimidad compartida.

Mientras nos acurrucábamos juntos, disfrutando del después de nuestro encuentro, supe que este era solo el comienzo de nuevas y emocionantes exploraciones. La confianza y el amor entre nosotros crecerían, llevándonos a nuevos niveles de entendimiento y placer en nuestro viaje juntos.

texoxo
06-08-2024, 16:36:30
ufff buen relato, me prendió

Barto1969
22-10-2024, 07:24:41
que lindo un trio asi

Mike111823
27-06-2025, 18:22:55
Los tríos molan y que sean inesperados más jajajja