RICARDO69
29-09-2016, 13:48:35
Por última vez, NO
Por última vez, NO. Y aunque la maquinaria propagandística estatal a favor del SI ha sido como una aplanadora, y aunque la responsabilidad electoral dicta que a todo aquel que nos inquiera sobre nuestras razones para votar en uno u otro sentido, deberíamos responderle, a estas alturas del partido creo que ya todo está dicho en lo que al plebiscito se refiere.
Lo curioso es que quienes tenemos claro nuestro voto por el NO, somos objeto de una doble presión; no solo se nos irrespeta nuestra voluntad democrática con constantes descalificaciones y epítetos, sino que pretenden poner sobre nuestras espaldas una especie de “carga de la prueba”. Es decir, los partidarios del SI, creen que su opción les da exclusividad moral para exigirnos que argumentemos nuestra elección, y además les otorga una patente de corso que los exime de lo mismo. En su proceso mental, votar SI es lo natural, y no toleran el desacuerdo. Pues bien, yo me siento en todo el derecho de responderles que voy a votar NO, porque no. Y no estoy en ninguna obligación de explicar mi rechazo con el acuerdo de La Habana, y aun así, en un último ejercicio de dialéctica, expondré mis concretas, pero indeclinables razones para el NO.
Primero: En mi manera de analizar la historia de Colombia, y en general de la humanidad, he aprendido que una sociedad que renuncia a la persecución, el sometimiento y el castigo de los criminales, sean cual fueren las motivaciones a las que se acoge, tarde o temprano paga el alto costo que ello trae. Si bien es posible que en un principio se apacigüe la violencia, esto no es más que el efecto temporal de retracción del mar cuando viene una oleada contundente. Cuando una sociedad transa con el criminal, y usa en esa transacción a su institucionalidad como moneda, está emitiendo dos mensajes. El primero, que es débil y eso es “bocatto di cardinale” para quienes siempre están prestos a atacarla, y el segundo, que es una sociedad que estimula la violencia como método para obtener de ella. Yo no pienso en mi paz; pienso en la paz para mis hijos y que sea sostenible para mis nietos y mis bisnietos. Por el camino de la transacción, dura más un merengue en la puerta de una escuela.
Segundo: Mis principios me dicen que quienes han optado por usar las armas, el terrorismo y la violencia para imponer sus ideas, pierden todo el derecho para defenderlas en democracia. Independientemente de la validez o no de su ideario, esos criminales que intentaron imponerse por la fuerza, no tienen ningún derecho a ser elegibles políticamente ni a luchar en democracia. Creo que en este país hay suficiente cantidad de gente decente que lucha pacíficamente por las reivindicaciones sociales que los asesinos narcoterroristas de las Farc han usado espuriamente como capa para arropar sus felonías, así que ellos son quienes tienen derecho a seguirlo haciendo. No acepto que a los responsables de crímenes de lesa humanidad, se les entregue la posibilidad de gobernar a la sociedad que vejaron. Máxime cuando las ideas que dicen abrazar, las convirtieron en simples envolturas para bloques de cocaína. NO.
Tercera y última: No acepto que se revictimice a los miles de personas que sufrieron en carne propia la violencia de las Farc. ¿Cómo pretenden que una víctima pueda descansar de su sufrimiento otorgando perdón, cuando sus victimarios ni se arrepienten, ni pagan con cárcel (efectiva, con barrotes) sus crímenes? La historia está cansada de repetirnos que donde la justicia no opera, hace nido la venganza. La revictimizacion de una persona, la hace propensa a transitar el camino más peligroso para la estabilidad social; la toma de la justicia por propia mano. El grotesco episodio protagonizado por el criminal Rodrigo Londoño Echeverry alias “Timochenko”, quien durante su indignante intervención en Cartagena, calla abruptamente al oír el sonido de los aviones de nuestra gloriosa Fuerza Aérea, y su rostro se torna aterrorizado, es una muestra fiel de esto. Al quedar impunes, vivirán con el constante temor de que alguna de sus víctimas termine ajusticiándolos, como sucedió con el asesino del M-19, Carlos Pizarro. Ese riesgo constante, lejos de traer paz, es la incubadora de la violencia.
Expuesto lo anterior, e irrefutable como es que esos acuerdos vulneran los tres principios que enumero, no tengo otra opción que votar NO, para por otra vía, adecuada, digna y transparente, seguir en la búsqueda de la paz. En mi entender, esa vía no es otra que la persecución denodada al crimen, y su sometimiento al imperio de la ley. Ello, sumado a la lucha contra la corrupción y el trabajo conjunto de sociedad y estado por reducir la pobreza y desarrollar económicamente el país, es la verdadera llave de la paz. A mí no me vengan con cuentos trasnochados y románticos de perdón y reconciliación; perdono a los criminales, una vez los vea pagando sus cuentas, y no tengo nada que reconciliar con los violentos; yo no les he hecho absolutamente nada, ni es culpa mía que en su vesania crean que violentar a sus compatriotas es un derecho. Pierden su tiempo tratando de convencerme. Por última vez. NO
Rodrigo Gallo Lemus
shamir
29-09-2016, 14:01:12
Por lo menos ya están saliendo a la luz muchos terroristas escondidos como universitarios. Hoy en un comercial por el si de unos "estudiantes universitarios" acompañados con un cartel lleno de imágenes de personas no muy gratas por sus aficiones de asesinar. Como dije hace mucho pero mucho tiempo en redes sociales y foros cuando todavía mucha gente defendía ciertas políticas del extinto presidente Chavez. El tiempo nos dará la razón.
SpitfireII
29-09-2016, 14:23:02
Esos son los argumentos morales. Agregue los de calado económico y los motivos aumentan.
SpitfireII
29-09-2016, 14:24:18
Por lo menos ya están saliendo a la luz muchos terroristas escondidos como universitarios. Hoy en un comercial por el si de unos "estudiantes universitarios" acompañados con un cartel lleno de imágenes de personas no muy gratas por sus aficiones de asesinar. Como dije hace mucho pero mucho tiempo en redes sociales y foros cuando todavía mucha gente defendía ciertas políticas del extinto presidente Chavez. El tiempo nos dará la razón.
Ahí es cuando leer textos como "Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano" o "Camino de Servidumbre" esclarecen porqué a pesar de pasar por las aulas, la estructura mental se mantiene.