RICARDO69
11-12-2015, 12:57:51
Para quien lo duda o lo defiende, llevamos el mismo camino que Venezuela.
Lo digo porque ese desprecio al pueblo de parte de los gobernantes y los titulares de los entes del estado es patente. No es posible pensar que Santos esté tan empecinado en darles todo gusto a las farc, en contravía del 75 o 76 % de los integrantes del país que él gobierna. El hecho que se esté gobernando a espaldas y en contravía de sus electores o, por lo menos, sin darle ninguna importancia al sentir popular, al clamor de que no se regale el país a los terroristas, el que no se vea el nefasto futuro que le espera a Colombia con la firma y ejecución de su pérfido acuerdo, hace que se esté incubando un sentimiento de malestar y de exclusión que puede traernos malas consecuencias.
Ese desprecio que lleva al gobierno a ignorar a la población en aras de imponer su capricho y, quizá, buscar premios internacionales inmerecidos, hace que otros funcionarios también pidan participación en la obra. Es el caso del Fiscal quien, no contento con excusar, defender y proponer todo tipo de maromas jurídicas en favor de las farc; de firmar contratos a todas luces ilegales por el no cumplimiento de las condiciones que la misma Fiscalía y la ley fijan; de no exigir el cumplimiento del objeto del contrato a pesar que los mismos funcionarios especializados en esos temas declaran que ese trabajo es una copia de lo que reposa en los archivos de las diferentes seccionales y que ni siquiera está bien estructurado; de prestar oídos sordos a las recomendaciones de sus analistas (esos sí, verdaderos analistas) en el sentido de que el interventor rechace ese tipo de chambonadas (sabido es que el interventor para esos contratos es el propio Fiscal), ahora también le dio por ufanarse de sus gracias.
Decía que ese desprecio por los colombianos y esa soberbia que les da el poder, no está llevando por mismo camino de Venezuela en donde sus gobernantes, enceguecidos por estar en una posición extraña para ellos, también hacen ese tipo de cosas. No más es ver la similitud de los dos gobiernos en la terquedad de llevar hacia el abismo a sus respectivas naciones. En Venezuela están muy cerca de tocar fondo, tanto en lo económico como en lo social. Por lo menos, se tiene ahora un rayo de esperanza con la contundente victoria de la MUD y su próxima posesión. No hay que llamarse a engaños: su situación no se va a arreglar de la noche a la mañana y vendrá un año o dos de continuas luchas por reformar y reversar todo el daño que han hecho los chavistas contra su propia patria. Sin embargo, y a pesar de que Maduro y su pandilla sabe que eso es inevitable, se ha inventado nuevas formas de joder al sufrido venezolano. Ahora ya se denuncian nuevos atropellos: Anuncian que les quitarán las casas a quienes se las adjudicaron durante el chavismo; les ha revocado el derecho de comprar víveres así sea haciendo fila; les han saqueado sus casas y robado sus pertenencias; los colectivos armados están haciendo de las suyas en total impunidad y Maduro ya anunció una lucha frontal en contra de los nuevos integrantes de la Asamblea Nacional.
En Colombia ya se está viendo los asomos de lo mismo. Por Santos, de quien cualquier cosa puede esperarse y por un Fiscal General que tiene que ser modelo de honradez, pulcritud y decoro pero quien escoge ser el mensajero y mandadero de los enemigos de su propio país y quien tiene el descaro de firmar contratos ilegales y, además, darle bofetadas humillantes a cada colombiano con los premios y reconocimientos públicos que se hace a una delincuente.
Eso de cometer el delito y ufanarse de ello, es perverso, Señor Fiscal. Está Usted jugando con fuego y, cuando la sociedad despierte, puede resultar quemado.
RAP