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Ver la Versión Completa : El último cigarrillo


! Master !
08-12-2012, 20:36:34
Durante la época de dictadura del Coronel R. hace ya varios años en el país de *, la guerra civil había destruido toda una identidad de su pueblo, dividiéndolo entre aquellos que eran amigos del estado y los opositores, o como dirían: el enemigo. Así era, en singular porque dentro de los ojos del que tenía el poder en ese momento, la mentalidad de desestabilizar solo podría venir de la mano del mal, una sola mente, una sola sombra. Una cosa era estar fuera del conflicto como las Naciones Unidas y otra estar dentro del conflicto, como los corresponsales de guerra. John era un reportero que cubría la guerra desde hacía un par de años y por hacer un informe con los rebeldes, sobre su vida tras las armas y como sobrevivían, fue capturado por el gobierno cuando llegaba a su hotel.


Fui recluido dentro de una estación de militar para esperar el veredicto de su castigo por “colaborar” con el enemigo. Cuando el capitán F. llegó a la celda, le pidió al soldado de guardia que abriera la puerta ya que debía decirle la decisión de su sentencia. Lo encontró caris bajo, mirándose las manos tan sucias como nunca las había visto y sentido. El capitán se detuvo al frente de él y sacó una hoja y empezó a leerla en voz de mando militar:


“Por orden de su excelencia el señor presidente de nuestro amado país, el Coronel R. se le condena a usted, John M. a ser ejecutado frente al pelotón el día de mañana a las 8 de la mañana, por ir traicionar al país y a su gente. Ante la benevolencia de nuestro líder debe, en el momento anterior a su muerte, fumar un último cigarrillo”.


El capitán dobló el papel, lo guardó en su chaqueta y dispuesto a partir a sus deberes, dio la vuelta y escuchó al periodista susurrar “lo siento capitán pero no fumo”.



- Debe hacerlo, cuando alguien es ejecutado, fuma, es el último placer que se le permite. Ocurre hasta en las películas y mañana es posible que venga el coronel a ver su ejecución y usted fumará. Se le dirá a su familia y a la comunidad internacional que cayó en batalla por el fuego enemigo será un héroe. Así que fumará quiera o no.


- ¿Cree que todo lo que dice se hará? – respondió el reportero, alzando su cabeza y su voz, - ¿Que terminarán esta guerra con las armas? Se están matando ustedes mismos y no lo quieren aceptar. Debe entender señor capitán que nunca logrará nada por la fuerza, nada, ¿me entendió?, ni siquiera algo tan simple como hacerme fumar.


El capitán cambió de colores y empezó a sudar, de la rabia comenzó a babear y en un ataque de soberbia y de nervios, sacó su arma y disparó contra en la cabeza del acusado; su cuerpo cayó como el plomo y el eco duró tanto que cuando salió de la celda aún retumbaba en si cabeza. Tomó un pañuelo y se secó la frente. Se dirigió al guardia y en voz baja le dijo:” Saca al cuerpo, mételo en una fosa y colócale un cigarrillo en la boca, llénale el cuerpo de balas y tómale varia fotos. Le diré al coronel que adelantamos su ejecución. Por la fuerza todo se puede”.