¿Cómo olvidar el día que mi vida empezó a transformarse en un infierno? El dolor, la humillación y la sumisión total, no son palabras para expresar todo lo que sentí. Estoy escribiendo esta historia pa como una advertencia a todas las chicas que creen, ingenuamente, que no hay ningún problema en dejar su intimidad registrada en su propia computadora.
Yo fuí víctima de un hacker que se apoderó de mis correos electrónicos, libretas de direcciones y ,lo peor, de las instantáneas que mi novio me había tomado. Antes de continuar, me presento: Mi nombre es Daniela (nombre ficticio), soy blanca, bronceada, ojos marrones y pelo lacio, largo y negro. A pesar de tener un cuerpo bien formado y una cara bonita, soy muy tímida.
Mi novio había estado insistiendo durante mucho tiempo en tomarme algunas fotos desnuda en poses más atrevidas . El rompió mi timidez, porque él me gustaba mucho y sobre todo porque estuvo de acuerdo en que las fotos digitales se quedarían conmigo.
En el día que Jorge tomó las fotos, le permití disfrutar un poco de su arte (casi me muero de vergüenza!!!) y luego el primer paso que tomé fue descargar las fotos en mi PC y borrar la memoria de la cámara digital de mi novio ...no son tan estúpioda de dejarselas...
Nadie puede garantizar que en el futuro nosotros no rompamos y entonces él podría hacer mal uso de ellas.... Recuerdo bien el día y hora en que me prendí mi computadora y me puse a leer mis e-mails. La conmoción fue enorme, casi me caigo de la silla. El e-mail que empezó a cambiar mi vida llegó con el título "sabrosa" y el nombre del remitente era "El Sr. Sabe todo".
Tenía curiosidad y abrí la carta... Y cuál no fue mi sorpresa cuando ví una de mis fotos desnuda. Inmediatamente empecé a temblar de ira pensando en mi novio; porque me di cuenta de que mantuvo consigo las fotos sin mi conocimiento. Pensé en llemarlo, pero antes que lo hiciera, me di cuenta de que cayó otro e-mail con el título "sabrosa 2”. La sangre hervía en mi cabeza, estaba con mucho odio a mi novio porque había mandado otra foto donde estaba desnuda, sentada en una mesa con las piernas colgando una; y en otra estaba con un pie sobre la mesa y mirando la cámara coquetamente
Empecé a leer la carta y dijo esto: "Hola Daniela, usted no me conoce, pero yo me he metido en su computadora constantemente, porque me encanta leer sus e-mails y sus confidencias con sus amigas para reirme... ¿Y cuál no fue mi sorpresa al ver tan hermosas fotos??? Sos una perra caliente! Firmado: Sr. Sabe Todo.
Empecé a llorar.Ese no era mi novio. Algún hacker miserable lo había hecho. Inmediatamente tecleé para responder al maldito Sr. Sabe Todo, pero mis manos temblaban tanto que mal podía escribir. Traté de calmarme, pero era muy difícil, pues me quedé imaginando mis fotos y mis e-mails en manos de este completo desconocido.
Después de un costoso esfuerzo, logré enviar un e-mail implorándole para borrar todo si tenía un poco de dignidad. Yo estaba como hipnotizada mirando la pantalla; esperando una respuesta.... y creo que ese hijo de puta se tomó unos 30 minutos!!! Con manos temblorosas, hice clic para abrir el e-mail, que decía:
- Me doy cuenta de que estás muy molesta Danielle.... entiendo tu situación, debes estar pensando. - ¿imaginen si este tipo decide enviar mis fotos a todas las direcciones en mi historial? - Así que... También sé la dirección electrónica de tu padre. ¿Ya pensaste en tu padre recibiendo ESO? Sus colegas... ¿Y tus amigos de la escuela? Es un problema, ¿no es cierto? Pero no te preocupes niña, soy un tipo bastante razonable y puedo negociar por las buenas. Firmado: Sr. Sabe Todo.
Llorando compulsivamente le escribí preguntando cuánto quería por dejar de atormentarme. Le encantaba inquietarme, ya que tardó más de una hora en escribir de nuevo. En su e-mail dijo:
- ¿Cuánto? El dinero es muy bienvenido, pero por ahora te voy a dar una misión a ser cumplida y si lo hacés bien, suspenderé temporalmente la amenaza... - Y sin embargo... – Quiero conocerte personalmente; vení mi casa mañana a las 14h y si no te presentás a las 14.15 horas ....todos tus amigos incluyendo a papito, conocerán las maravillosas fotos que tomó el imbecil de tu novio. Anotá mi dirección, perra: Calle...
Cerré la puerta de mi cuarto para nadie me viera llorar. Ese día, lo recuerdo bien, yo no me senté a cenar y ni tampoco dormí. Pasé toda la noche sin saber qué hacer y cuanto más intentaba pensar en una solución, más mi cabeza parecía que iba a explotar, pues bajo ninguna circunstancia mis padres podrían tomar conciencia de esas fotos. Mi papá estaba en tratamiento del corazón!!!!
Por la mañana yo hacia la secundaria y más tarde yo tenía clases de preparación para el examen de ingreso en la universidad al final del año, pero no podía concentrarme en la clase de la mañana, mi preocupación era visible y mis compañeros de clase me preguntaban si yo iba bien. Sólo les dije que era un dolor de cabeza y me fui temprano a mi casa. En casa, traté de disimular lo más que pude. Comí normalmente, temblando. Traté de participar en las conversaciones para no plantear sospechas.
Empecé a prepararme para salir, me puse un vestido y sandalias discretas. Reuní todos mis ahorros que mi padre me daba, pues iba tratar de sobornarlo con dinero, era mi única alternativa. Salí de la casa con los libros para el curso preparatorio para que mi madre pensara que me iba a la escuela, pero tomé un autobús a otra dirección... Hacia al desconocido.
Mientras el autobús me llevaba, pensé en la posibilidad de que ese hacker fuera alguien conocido, pero sus e-mails no habían demostrado eso. Una vez que me bajé del autobús traté de buscar la calle que el muy cabrón me había dicho en el e-mail. Mi corazón parecía a punto de salirse por la boca, estaba muy nerviosa. Finalmente encontré la calle. El lugar era apartado de las demás, y la casa era bastante grande ;con un gran jardín en la frente. Miré el reloj y faltaban tan sólo 5 minutos para las 14 horas.
Respiración profunda, traté de controlarme y apreté el timbre. Una voz se oyó por el intercomunicador:
- ADELANTE, PERRA.....
Oí un chasquido y la puerta delantera abierta. Poco a poco me empujé la puerta y estaba caminando por el jardín hasta la puerta de la casa. La puerta estaba entreabierta... La entrada daba a un salón bastante grande. En el fondo de la sala, vi a un hombre sentado en las sombras; delante de una notebook. Dí los primeros pasos hacia el, me dijo:
- Danielle Bienvenida.
No reconocí la voz, así que estaba segura de que no era nadie que conociera. Ansiosa y muy atrevida, le dije:
- ¿Qué quiere usted de mí? Mire, he traído el dinero, le doy todo lo que tengo, todos mis ahorros para que me deje en paz...
Reinaba el silencio apenas y yo estaba de pie cerca de la puerta con miedo de acercarme. Indiferente a mi comentario, el tecleó unos cuantos segundos más y luego se volvió hacia mí y dijo con una voz autoritaria: